viernes, 19 de abril de 2024

Dime donde te exilias y te diré quien eres

Respondiendo esta simple cuestión podríamos demostrar fácilmente que el tan mentado “general” no fue otra cosa más que un fascista. Primero fue el Paraguay de Stroesner, uno de los dictadores más longevos de Latinoamérica. Tras una corta estadía en Panamá, donde conoce a su tercera esposa, se establece en Venezuela donde sufre un par de atentados y termina en República Dominicana, presidida por el dictador Rafael Trujillo. Para luego terminar en la España de “generalísimo” Franco, otro fascista. Es decir: para aquellos ingenuos que creen que el peronismo es una forma de socialismo, ¿cómo pueden explicar que terminara exiliado en la España de Franco y no en la Cuba de Castro? Es muy simple la respuesta, solo que muy incómoda.

Agoniza la verdad

Hay una profunda crisis en el ejercicio del periodismo a nivel mundial. La credibilidad parece no ser importante: se presentan noticias sin el menor rigor: es muy fácil que un comunicador caiga en lo que se denomina: “fake news”. Puede ser producto de la velocidad con la que corren las noticias actualmente: nadie quiere quedarse afuera de una primicia, por lo que se corre el riesgo, al no tener tiempo de chequear la noticia, de caer en falsas noticias. Hay cientos de ejemplos de estos casos: los más notables es cuando se pasa la noticia de la muerte de algún famoso. He llegado a ver en televisión al propio supuesto occiso, declarando en vivo y en directo que él no estaba muerto. Más allá de eso: ha surgido en el mundo un nuevo concepto: la “pos verdad”. Es decir: una mentira repetida tantas veces que la gente en general termina creyendo esa “no verdad”. Esto quizás sea tan viejo como el periodismo: como no recordar aquellos encendidos discursos de Marat durante la revolución francesa, que llevaron a la muerte a decenas de personas, sólo por sospecharse de ellas que eran contrarios a la revolución. Pero, más allá de los fanáticos propagandistas que siempre los hubo, esas eran las excepciones, ahora son lo más común. Hace unas dos décadas, cada noticiero tenía un columnista que daba su opinión sobre un tema en particular que en general atendía a la coyuntura más relevante del momento. Hoy en día, hay programas colmados de panelistas que lo único que hacen es opinar sobre cualquier tema que se le presente, casi siempre con total irresponsabilidad y aportando muy pocos datos fehacientes. Es decir: el opinólogo le ha ganado al periodista. De este modo es que la verdad agoniza en manos de quien debiera ser su guardián.

viernes, 12 de abril de 2024

Alineamiento

Vemos con cierta perplejidad como nuestro nuevo gobernante, el libertario, ya desde la campaña electoral, proponía un alineamiento casi incondicional con el eje occidental, es decir EEUU-OTAN-Israel. Sabido es que en la década infame de los 90, esto nos llevó a enviar, casi simbólicamente, soldados que hicieron tareas de cascos blancos en los conflictos promovidos por el gran aliado del norte. Esto tuvo como consecuencia una cierta estabilidad económica, corrupción evidenciada en la venta de armas a Croacia, y dos atentados internacionales recibidos en nuestro suelo. En esta época, en el que, casi en forma idéntica, hay conflictos tanto en Europa como en oriente medio, este nuevo alineamiento con los objetivos geopolíticos del gran amigo del norte, nos puede llevar a más de lo mismo. Sinceramente, por el bien de nuestra sociedad, espero estar equivocado. 12 de Abril de 2024

jueves, 11 de abril de 2024

Vientos de guerra

Hace varios años que se perciben vientos de guerra a nivel mundial. La infame tercera guerra mundial para algunos ya comenzó. Una fecha tentativa de inicio es el 11 de septiembre de 2001. Pero eso será fuente de debate futuro para los historiadores. En estos últimos días los hechos no dejan de escalar: desde el atentado en Siria a un establecimiento diplomático de Irán, lo que por sí solo puede ser tomado como “casus beli”, hasta la declaración del Secretario de estado de EEUU, Antony Blinken, de que “Ucrania va a ser parte de la OTAN”, lo que presupone una declaración de guerra a Rusia, más las tensiones entre China y Taiwan, el mundo parece estar encaminado hacia una nueva autodestrucción. Para colmo no hay referentes muy visibles partidarios de la paz, a pesar de que en mi opinión representan la inmensa mayoría de los habitantes humanos del planeta. Pero son una mayoría sin voz. Suenan los vientos de guerra y a pesar de que muchos analistas de redes sociales alternativas están alertando a la población mundial, la gente parece estar mirando para otro lado, sin percibir que el futuro de sus vidas está en juego.

Inmolación europea

Parece increíble que la cultura europea, cuna de la civilización occidental, se arrastre de manera tan servil detrás de los objetivos geopolíticos de su gran socio americano. Como bien saben hacer los yanquis: generaron un conflicto que, si bien estaba latente, llevaron a su archienemigo de la guerra fría a la casi única alternativa que fue invadir Ucrania, quedando estos como los malos de la película, bien al estilo Hollywood. Luego del inicio del conflicto las potencias europeas se vieron forzadas a adherir a las sanciones económicas que supuestamente iban a poner en jaque a la economía rusa. Hoy, a más de dos años de comienzo del conflicto, es evidente que dichas sanciones no hicieron otra cosa que afectar más que nada a la economía europea, sobre todo la alemana, que se encuentra en recesión, muy probablemente por el hecho de no recibir energía, sobre todo gas, a buen precio desde Rusia, teniendo que importar a mayor costo sobre todo desde el gran socio del norte. Conclusión: el conflicto afecta sobre todo a las naciones europeas, siendo el terreno del foco del conflicto, y los perjudicados son casi exclusivamente los europeos. La economía rusa parece gozar de salud gracias a la guerra, tanto que pareciera que no tienen mucho apuro en darle fin al conflicto. Mientras tanto, los representantes del pueblo francés, parecen quedar en ridículo cada vez que esbozan una amenaza, cual matón de barrio, prometiendo enviar soldados al frente del conflicto. Los rusos por su lado amenazan con una escalada nuclear, lo que traería consecuencias desastrosas no solo a Europa, sino a todo el planeta. La tercer guerra mundial está más cerca de lo que uno supone ante la indolencia del público en general, y todo para satisfacer los deseos geopolíticos de un imperio en decadencia, que, como se suele decir en las películas de acción: quiere llevarse puesto a unos cuantos en su caída.

lunes, 5 de febrero de 2024

Los soretes - la gran derrota

La gran derrota Todo parece indicar que se avecina una gran derrota electoral en el frente que agrupa a la mayor cantidad de soretes. Otra cosa no puede pasar, o directamente habrá que mudarse de país, como les sucedió a los hermanos venezolanos. Hoy por hoy, peor no podemos estar… bah… siempre se puede estar peor… y es que estos muchachos no se ponen de acuerdo en lo más mínimo: están llevando al país a una de sus peores crisis, y sin embargo, solo se preocupan por sus problemas internos. Poco les importa que te puedan matar en cualquier barrio del país en una balacera ya sea por una guerra entre narcos, o para sustraerte lo poco que puedas llevar encima. Poco les importa que este medio país sin luz, no, en lugar de hacer algo, le echan la culpa a quien sabe quién que los quiere sabotear. La inflación es una de las más altas en décadas, sin embargo lo único que hacen es echarle la culpa a los grupos concentrados formadores de precios, y siguen dándole a la máquina de emitir billetes como si fuera inocuo para la economía. En comparación es el peor gobierno desde el de “Chupete”, y no explota todo por los aires, porque son justamente los soretes quienes mejor manejan a las masas para producir saqueos y otras alteraciones al orden. En eso son los mejores, sin duda: cuando se trata de destruir son mandados a hacer. El tema es que ahora ellos son los que gobiernan, y más allá de que desconozcan muchas medidas del “muñeco alverso”, saben que si agitan demasiado las aguas, ellos mismos se hundirán con todo el barco. Es notable que en todo el tiempo de este gobierno no haya habido un solo paro nacional. Motivos hubo de sobra, peo, los soretes no suelen pisarse la manguera entre ellos, a no ser que no quede otra. Por el lado del sindicalismo la paz está asegurada. Por eso mismo es muy evidente que esta vez el soretismo está en un camino sin salida. Como están tan jugados detrás de una persona, que solo piensa en su propio bienestar, parecen kamikazes en picada, la caída está asegurada, solo resta saber si nos van a llevar con ellos. Esta vez no es “cuanto peor mejor”, esta vez es: “como nos despegamos de un gobierno desastroso que nosotros conformamos, al cual criticamos y a su vez defendemos”. Una situación de lo más esquizofrénica. Escrito el 13 de Marzo de 2023

jueves, 24 de enero de 2013

Cuentas pendientes

Luisa tuvo la idea durante la reunión que hizo con algunas amigas para organizar su despedida de soltera. Las opciones más pícaras o atrevidas le causaron un rechazo casi violento. - ¡No le pienso chupar la pija a un desconocido, esté o no esté bueno! – Fue su respuesta, ante una de las propuestas, que incluía un estriper privado. Le parecía decadente, degradante. - ¡Dale, boluda! Para eso son las despedidas de soltera… si no lo haces ahora, tarde o temprano vas a sentir como que te quedaron cuentas pendientes… de ahí al divorcio hay un camino muy corto, sábelo… Ese comentario de su amiga Diana le trajo a cuento la situación en la que se encontraba una compañera de trabajo: Susana, una mujer de cuarenta y pico de años con marido y dos hijos, la cual, Facebook mediante, se había reencontrado con un antiguo novio, reviviendo el amorío; lo cual, más allá de la satisfacción sexual, le estaba acarreando serios problemas existenciales. Luisa misma la había alentado hacia aquella dirección, pero pronto se dio cuenta que lo que empieza como una aventura puede terminar en un dolor de cabeza: ahora su compañera no sabía si abandonar a su familia o cortar con su antiguo y nuevo amor. Al verse en aquel espejo se dijo: “yo no quiero llegar así”. Decidió suspender aquellos preparativos y organizar por su cuenta la despedida. Se contactó con su primer novio, un muchacho del viejo barrio con el cual solo había llegado a apenas algo más que los primeros besos. Luego con un compañero de facultad con el que había tenido mucha onda, pero, por esas cosas, nunca había llegado a concretar nada. También con un ex con el que había cortado abruptamente al enterarse de la no exclusividad de sus atenciones. Con otro ex pudo contactarse pero, dado que se encontraba viviendo en otro continente, el encuentro se vio frustrado. El primero apenas se acordaba de ella, pero no dudó en aceptar el encuentro más allá de que estaba felizmente (¿existirá realmente esto?) casado. La situación se tornó difícil de sobrellevar cuando Luisa cayó en la cuenta de que el hombre no se decidía a dar el paso más allá. Tuvo que hacer gala de todas sus dotes de seducción. “¿Este boludo se piensa que solo vine para hablar?” Pensó, ya casi decidida a suspender. Pero luego el hombre dijo la trillada, pero casi siempre efectiva frase: “podemos seguir charlando en un lugar más tranquilo, si querés”. Y pasaron a los bifes (frase antigua pero rendidora). La experiencia estuvo bastante rara: fue casi como hacerlo con un desconocido: no quedaba casi nada de aquellos furtivos encuentros en la plaza del barrio. Pero le sirvió para cerrar la etapa de primeras experiencias. Con el segundo la cosa fue más llevadera, pero tuvo un cierto sabor amargo. El susodicho le declaró su amor eterno e incondicional, luego de la relación sexual. La apenó mucho el tener que hacerle saber que pronto se casaría y que aquello no era otra cosa que saldar una cuenta pendiente. Quedó bastante herida, pero uno solo se puede hacer cargo de los propios sentimientos. Es duro pero es así. Más allá del mal rato post sexo, la experiencia estuvo satisfactoria: se divirtió. Ya no se preguntaría: “que hubiera pasado si…”. De esa manera pudo cerrar, en cierto modo, la etapa de amores no consumados. Para hacerlo completamente hubiera tenido que llamar a algún que otro profesor universitario, a aquel pariente lejano que conoció en un velorio, o ese otro en aquel casamiento, o a ese muchacho compañero de trabajo que se fue al poco tiempo y así la lista nunca hubiera tenido fin. Hubiera necesitado otra vida, y más también. Si Mick Jagger canta: no puedo tener satisfacción, que nos queda al resto… El tercer hombre fue quizás el más difícil de encarar, pero a su vez, con el que pudo disfrutar el mejor sexo. Tuvo que tragar se orgullo mancillado, pero el fin lo justificaba: ponerle broche a una experiencia mal terminada. - Ah… ¡Mirá vos quien se quedó con ganas! – Dijo el susodicho. Estuvo a punto de cortar la comunicación, sin embargo dijo: - Seguis siendo el mismo pelotudo, por lo que veo. Por más que no te lo merezcas, le voy a dar a nuestra relación, no a vos específicamente, la posibilidad de terminar bien. Para que no haya malos recuerdos. Es solo para ponerle un fin cordial; yo estoy por casarme y no quiero quedarme con espinas clavadas. - Lo que te voy a clavar es un poco más grueso que una espina… ¡Je, je! ¡Que te digo si vos ya sabes! ¡Je, je! - Sos un boludo importante, pero bueno… ¿qué decís? - Dale, le damos para adelante. Igual no hagas muchos planes porque me parece que no te vas a casar: yo sé lo que te digo. Más allá de que tuvo que soportar aquella retórica sexista, que era más una pose que otra cosa, la experiencia estuvo excelente. Era el último hombre con quien había tenido sexo antes de conocer a su futuro esposo, por lo tanto no había nada que recordar, todo estaba en el mismo lugar en el que lo había dejado. Le dio cierto confortamiento el saber que su ex hubiera querido seguir con aquella relación, aunque más no fuera como amante (ese fue su planteo, casi una súplica). De ese modo el final de la relación dejaba en ella un cierto sabor a triunfo. Así cerró lo que podría llamarse zona de malos finales. Aunque para hacerlo definitivamente hubiera tenido que llamar a todos aquellos con los tuvo sexo ocasional, o aquellos con los que salió un tiempo y luego se dio cuenta que eran unos estúpidos, inútiles, imberbes, inseguros o algo peor. También quedaba abierta la puerta de los amores de verano, las transas de fin de semana, la categoría: amigos de ex, algo siempre tentador, pero que se desestima para mantener las formas. Luego también los vecinos sexys, los compañeros de trabajo casados pero super comibles, y quien sabe cuántas categorías más. Cuando se cierra una puerta, son más las que quedan abiertas, pero: por eso mismo se casaba, para dejar la vieja vida de incertidumbre. Ahora, luego de sus recientes experiencias, quizás no sentiría vértigo, cual si estuviera frente a un abismo, al momento de la pregunta: ¿acepta a su marido para toda la vida? Serán sinceros todos los que responden esa maldita pregunta: seguramente no: las estadísticas lo niegan. De esa manera, ya más tranquila con su conciencia, Luisa se aprontó a realizar los preparativos para la boda.

Un nuevo atentado

Hace un par de días ocurrió un nuevo atentado al presidente de EEUU. En este caso parece tratarse de un lobo solitario que decidió hacer ...